Un firmamento de estrellas sobre la playa

Este efecto tan impresionante sobre el mar es causado gracias al fitoplancton conocido como Lingulodinium polyedrum. Son una especie de dinoflagellata, microorganismos unicelulares que forman parte del fitoplancton marino y de agua dulce. Suele encontrarse en aguas tropicales.

El maravilloso espectáculo es gracias a a la presencia de millones de partículas luminiscentes de este fitoplancton. Estos microorganismos emiten luz al recibir estímulos externos como, por ejemplo, cuando las olas del mar pasan sobre ellos.

Es un fenómeno inusual. De hecho, aunque se conocía este fenómeno, los científicos no acaban de entender muy bien el por qué. 

Esta foto fue tomada en Las Maldivas por el fotógrafo taiwanés, Will Ho. Aunque las playas de esta isla paradísiaca no son las únicas que disfrutan de esta belleza natural, sí es esta la fotografía que mejor recoje el fenómeno. Los habitantes de San Diego también pudieron disfrutar de este maravilloso espectáculo, que convertía el mar en azul fluorescente de noche y rojizo de día.

El bosque submarino del Lago Kaindy

No siempre hubo un lago aquí. Y su extenso bosque submarino es testigo de ello. El Lago Kaindy, ubicado en Kazajstán, tiene nada menos que 400 metros de longitud y 30 de profundidad. Su formación se debe a otro accidente natural: el terremoto de Kebin en 1911.

Su exclusiva rareza le ha convertido un punto de referencia para la observación y el buceo donde los submarinistas disfrutan de un paisaje totalmente atípico.

Las burbujas de aire congelado del Lago Abraham

Esto que ves en la imagen es lo que ocurre cuando las burbujas de aire se congelan. El fenómeno ocurre en el invierno del Hemisferio Norte (entre noviembre y marzo) en el Lago Abraham de Canadá. Un lago realizado por la mano del hombre.

Las plantas que viven en el fondo del lago liberan gas metano, el cual se congela al subir a la superficie y queda atrapado en esta hasta que el invierno termina.

La superficie helada tiene entre ocho y nueve centrímetros de grosor.

Plaga de arañas en los árboles en Pakistán

¿Vivirías al lado de un bosque lleno de estos árboles? Pues los habitantes de Sind (Pakistán) parecen haberse adaptado por completo a sus vecinos. De hecho, hasta les agradaba la idea.

Todos sus árboles están colmados de arañas, lo que da al lugar un aspecto bastante escalofriante. Esto ocurrió a consecuencia de las inundaciones de la región de 2010. Las arañas, que habitualmente viven en la tierra, buscaron un lugar seguro para cobijarse, y los árboles de Sind les pareció una buena opción. 

Lo que parece un tanto asqueroso para cualquier mortal, los habitantes lo utilizaron en su beneficio: usaron estos algodones gigantes como trampa infalible de mosquitos, los cuáles también querían hacerse con algo de terreno por los mismos motivos que las arañas.

La puerta al inframundo

El pozo de Thor, también conocido como ‘la puerta al inframundo‘, es un lago ubicado en Cabo Perpetua, Oregón (EEUU) donde se reúnen frecuentemente grandes personajes de la fotografía.

Es una fuente natural de agua salada cargada de leyendas. Dicen que aquel que mira en su interior, desaparece. Aplicando la teoría escéptica… esto no es raro. Si te asomas puede que nadie más vuelva a verte por el simple hecho de que en este lugar la fuerza del mar es capaz de succionar a un elefante antes de que te dé tiempo a pestañear.

Cascadas de sangre en la Antártida

Estas impresionantes cascadas se encuentran en los Valles secos de McMurdo de la Antártida. 

Además de ser uno de los desiertos más extremos del mundo, el espectáculo que ofrece es realmente extraño e impresionante. Además de albergar el río más largo del continente, acoge esta impresionante cascada ‘de sangre’ descubierta por el geólogo Thomas Griffith Taylor en 1911.

Aunque los primeros que exploraron la Antártida atribuyeron este color rojo a algas del mismo color, recientemente los investigadores han confirmado que su color rojo se debe a la presencia de óxido de hierro poco soluble. Este, se queda en la superficie helada después de que el ion ferroso se oxide al entrar en contacto con el oxígeno de la atmósfera.