Está claro que nuestro cuerpo es increíble. Si nos paramos a pensar por un momento, cada uno de los órganos, músculos y huesos que componen nuestra estructura física tienen una función determinante para el correcto funcionamiento de toda la maquinaria y, por lo tanto, de nuestra vida. Pero existen muchos datos curiosos sobre nuestro cuerpo que no conocemos y que, tras años de existencia, siguen sorprendiéndonos cada vez que los oímos. ¿Sabes cuáles son?

1. Los ácidos de nuestro cuerpo son capaces de diluir el zinc

Jodó, cómo pica.

Comencemos con una pequeña clase de química. El cinc o zinc (del alemán Zink) es un elemento químico esencial de número atómico 30 y símbolo Zn, situado en el grupo 12 de la tabla periódica de los elementos. Es un metal o mineral, a veces clasificado como metal de transición aunque estrictamente no lo sea.

El metal presenta una gran resistencia a la deformación plástica en frío que disminuye en caliente, lo que hace que nos sorprenda saber que los ácidos digestivos de nuestro estómago son lo suficientemente fuertes como para diluir zinc. Pero no te agobies, ya que, felizmente para nosotros, las células del revestimiento del estómago se renuevan tan rápidamente que los ácidos no tienen tiempo para diluirlo.

2. El riñón tiene un total de 1 millón de filtros

Como ya sabrás, los riñones filtran la sangre del aparato circulatorio y eliminan los desechos (diversos residuos metabólicos del organismo, como son la urea, el ácido úrico, la creatinina, el potasio y el fósforo) mediante la orina, a través de un complejo sistema que incluye mecanismos de filtración, reabsorción y excreción.

Para lograr esto, disponen de una serie de filtros. Más concretamente, cada riñón contiene 1 millón de filtros individuales, eso hace que pueda filtrar un promedio de 1,3 litros de sangre por minuto y expulsar a 1,4 litros de orina al día.

3. Nuestros huesos son igual de fuertes que el granito

Espalda de granito.

Un trozo de hueso del tamaño de un móvil puede resistir aproximadamente 10 toneladas de peso, mientras un trozo de hormigón del mismo tamaño solo puede resistir unas 2,5 toneladas.

Pero cuidado, esto no significa que tengas que probar a ponerte un trozo de hormigón sobre la tibia para ver si resiste su peso, ya que el dolor de un hueso roto te hará replantearte tu decisión.

4. Los testículos pueden producir 10 millones de espermatozoides

¡Cuántos cabezones!!

No hace falta mucho más que decir en este apartado, ¿verdad? Los testículos de un hombre producen 10 millones de nuevas células de esperma cada día, lo suficiente para repoblar en 6 meses todo el planeta. Tampoco es una mala idea, oye.

5. El cuerpo crece mientras dormimos

¡Toda la vida queriendo ser más altos y resulta que la clave de la altura reside en las buenas siestas! Cuando duermes, tu cuerpo crece aproximadamente 8 mm. Al día siguiente regresa su antigua altura. La razón es que sus discos de cartílago funcionan como esponjas por la fuerza de gravedad cuando te pones de pie o te sientas.

Además, mientras dormimos, al estar tumbados, el organismo descansa más. La posición horizontal facilita que las articulaciones soporten menos peso que durante el día y que los músculos se liberen de la tensión, se relajen y se regeneren. “Durante el sueño profundo, en las fases 3 y 4, el organismo segrega la hormona del crecimiento, que resulta muy importante para la regeneración muscular”, afirman especialistas en el tema. Esta hormona resulta imprescindible para los niños, razón por la que su descanso nocturno (o, en el caso de los bebés, a lo largo del día) debe ser dilatado y muy profundo.

Las uñas crecen y crecen y no dejan de crecer

Una uña tarda o demora aproximadamente 6 meses para crecer desde su base hasta la punta (final). Es decir, las uñas de las manos crecen aproximadamente 1 milímetro por semana, lo que significa que, como media, una uña necesita seis meses para renovarse completamente, de la raíz a la punta.

Pero también tenemos que desmentir una cosa, el mito que dice eso de que el pelo y las uñas de una persona muerta siguen creciendo durante unos días después de la muerte. Cuando el corazón de una persona deja de latir y la sangre deja de fluir, las células mueren en muy poco tiempo, incluidas las que hacen crecer el pelo y las uñas.

7. Comerás unas 50 toneladas de comida en toda tu vida

Si aún no has comido, cenado o desayunado, no es recomendable leer esta parte del artículo… Y es que la cantidad promedio de alimentos que come una persona en toda su vida es aproximadamente 50 toneladas más 50.000 litros de bebidas.

8. Los ojos se mueven 100.000 veces al día

Bueno, los ojos como tal no, sino que son los músculos de los ojos los que se mueven aproximadamente 100.000 veces al día. Claro que si no te dicen nada estos datos, quizás te sorprenda saber que parpadeas unas 15 veces por minuto.

Pero si no sabes muy bien lo que implica esto, ten en cuenta que para que los músculos de tu pierna hagan la misma sesión de ejercicios que nuestros ojos, tendrías que caminar aproximadamente 80 kilómetros diarios sin parar. ¡Así de en forma están!

9. El órgano más grande del cuerpo humano es…

La piel. Así es, la pie es un órgano más de nuestro cuerpo que se cambia constantemente a lo largo de toda nuestra vida. Además el peso de todas las células muertas que vamos dejando durante todo este proceso de muda puede llegar hasta los 18 Kg.

Por si este dato no te sorprende, deberías saber que la piel clara apareció hace tan sólo hace 20.000-50.000 años. Cuando los humanos de piel oscura migraron a climas más fríos y fueron perdiendo gran cantidad de melanina.

Es un órgano tan valioso y tan grande que la Biblioteca Pública de Cleveland, el Colegio de Derecho de Harvard y la Universidad Brown tienen libros forrados con la piel de criminales ejecutados y de pobres.

10. Ácaros que viven en nuestras pestañas, imposibilidades del cuerpo y más…

De entre esta lista de 10 cosas que no sabías sobre el cuerpo humano hay que tener en cuenta algunas que se nos escapan a nuestra voluntad. Por ejemplo, los ácaros no solo viven en nuestras camas y almohadas, sino que también habitan en nuestros ojos (asquito, ¿no?).

Además, somos capaces de respirar entre 12 y 20 veces por minuto pero no podemos respirar y tragar al mismo tiempo. (¿lo estás intentando justo ahora, verdad?)